Expresar la sexualidad que nos resulta más satisfactoria es un derecho fundamental para todos. Cada persona es libre para disfrutar a su manera, de encontrar placer a través de diferentes tipo de relaciones sexuales, incluso sin llegar a la penetración. Existe diferentes maneras de obtener placer sexual y orientaciones sexuales diferentes, pero todos y cada uno de nosotros tenemos el derecho (y me atrevo a decir que también el deber) de vivir una sexualidad sana, libre y responsable. ¿Esto es algo que ya sabíamos no? ¿Quién no iba a ser libre para expresar lo que siente? ¿Por qué alguien iba a detener mis deseos? Pero si es así entonces... ¿Por qué a las personas con discapacidad se les niega su sexualidad?
Las personas con diversidad funcional manifiestan impulsos sexuales, igual que tú y yo. Sin embargo, se les ve como personas asexuadas cuando en realidad están frustradas sexualmente. En general, se cree que al ser discapacitado se te quitan todos los derechos de intimidad. Ya no hablamos de tener relaciones sexuales con fines reproductivos, no, hablo de sentrir placer porque apetece. Por lo general, las familias suelen ser culpables por hacer como si nada, como si el sexo no existiera. Se centran en otras terapias y rehabilitaciones, olvidándose que son personas que también tienen derecho de explorar su propio cuerpo y descubrir el placer sexual, aunque tengan dificultades para ello.
Esto sumado a que el sexo contribuye a mejorar la calidad de vida y el bienestar de los discapacitados, la asistencia sexual es una actividad que desde hace un tiempo se viene mejorando. Se han escrito libros sobre sexo y sus beneficios, se han realizado adaptaciones del Kamasutra original, por ejemplo la imagen que ven en el margen es una recopilación de las posturas del Silla Sutra, una lista de posturas sexuales para las que una silla de ruedas no es un obstáculo, para que las parejas adultas que se encuentren con este tipo de problema puedan disfrutar de cama como cualquier otra pareja.
Además, desde hace un tiempo se han lanzado al mercado líneas de juguetes sexuales adaptados para personas con discapacidad, tanto para hombres como mujeres, porque el único final feliz que nos merecemos es un orgasmo.
Por otro lado, en nuestro país la asistencia sexual es ofertada por diferentes organizaciones, asociaciones e incluso algunos centros públicos, con el fin de que estas personas encuentran una vía para desarrollar su sexualidad. Algunos ejemplos los encontramos en las organizaciones españolas siguientes, si es cierto que cada vez son más la entidades que se suman a esta iniciativa, aquí sólo les dejo las más significativas por ser las pioneras en este sector. Todas ellas desarrollan diferentes servicios para, entre otras cosas, las personas con diversidad funcional puedan tener experiencias sexuales, compartiendo un momento erótico con otra persona.
Además, desde hace un tiempo se han lanzado al mercado líneas de juguetes sexuales adaptados para personas con discapacidad, tanto para hombres como mujeres, porque el único final feliz que nos merecemos es un orgasmo.
Por otro lado, en nuestro país la asistencia sexual es ofertada por diferentes organizaciones, asociaciones e incluso algunos centros públicos, con el fin de que estas personas encuentran una vía para desarrollar su sexualidad. Algunos ejemplos los encontramos en las organizaciones españolas siguientes, si es cierto que cada vez son más la entidades que se suman a esta iniciativa, aquí sólo les dejo las más significativas por ser las pioneras en este sector. Todas ellas desarrollan diferentes servicios para, entre otras cosas, las personas con diversidad funcional puedan tener experiencias sexuales, compartiendo un momento erótico con otra persona.

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